El Centro Cultural San Agustín de El Burgo de Osma acoge una conferencia sobre las últimas excavaciones en el castillo de la localidad. Los investigadores Fernando Cobos, Manuel Retuerce y Alejandro García presentarán el hallazgo de más de 100 metros de muralla, torres y restos prehistóricos.
Los cursos de verano de Santa Catalina centran hoy su atención en las recientes intervenciones arqueológicas realizadas en el Castillo de Osma. Bajo el título 'Y Osma era una ciudad', la ponencia ofrece una mirada detallada a los descubrimientos que están redefiniendo la comprensión histórica de este emblemático enclave de la provincia.
La cita, programada para las 20:00 horas en el Centro Cultural San Agustín, corre a cargo del equipo de investigadores que ha liderado los trabajos de campo. El arquitecto Fernando Cobos y los arqueólogos Manuel Retuerce y Alejandro García son los encargados de desgranar unos hallazgos que evidencian la riqueza patrimonial y la compleja evolución del monumento.
Las excavaciones arqueológicas en el Castillo de Osma han sacado a la luz un tramo de más de 100 metros de la muralla de la puebla. Este importante descubrimiento arqueológico se encuentra acompañado por dos puertas y tres cubos o torres, elementos que permiten comprender mejor la fisonomía original de la fortaleza.
Los trabajos de investigación han revelado una compleja evolución defensiva que incluye hasta cuatro sistemas distintos a lo largo de su historia. Asimismo, los expertos han constatado una significativa reutilización de materiales romanos en la construcción de los muros, lo que subraya la riqueza histórica y la superposición de culturas en el cerro.
En la zona interior del recinto, la excavación de la muralla ha permitido descubrir parcialmente diversas estructuras adosadas. Aunque la mayor parte de estos restos se sitúan a una cota superior a la de la muralla conservada, los investigadores destacan el gran potencial arqueológico de la zona. Se estima que estas edificaciones, vinculadas a usos domésticos o industriales debido a la localización de numerosas piletas, datarían de entre los siglos XIV y XVI.
Otro de los elementos más significativos localizados durante esta campaña es la escalera de la coracha de acceso a la torre del agua. Este elemento resultaba crucial para garantizar el abastecimiento hídrico y la defensa del castillo en momentos de asedio, conectando de forma segura el núcleo fortificado con el recurso natural.
Las excavaciones no solo han aportado luz sobre la época medieval y moderna. Los investigadores han identificado zonas de ocupación extramuros de época moderna y, de manera muy destacada, han hallado nuevos restos de la ocupación prehistórica del cerro. Estos vestigios, que complementan los ya documentados previamente en otros puntos del enclave, amplían de forma notable el conocimiento sobre los primeros asentamientos humanos en este estratégico relieve.
La magnitud de estos descubrimientos no solo enriquece la historia de la provincia, sino que será fundamental para guiar los futuros trabajos de consolidación y restauración. Los datos obtenidos permitirán asegurar una intervención respetuosa y bien fundamentada en uno de los monumentos más emblemáticos de la provincia soriana.
Únete al universo Soria Noticias Descárgate nuestra APP, entra en nuestro canal de WhatsApp o síguenos en redes.