El equipo rojillo volvió a completar un buen partido frente al Atlético de Madrid C. Como ya ocurriera la semana pasada, los de Lolo Escobar asfixiaron a su rival durante unos 15 primeros minutos en los que se volvieron a adelantar en el marcador. Aunque luego bajó su intensidad, los rojillos dispusieron de varias ocasiones para cerrar el choque a través de numerosos centros laterales con mucho peligro. Amin, Jony, Jorge Domínguez, Moustapha o César Moreno fueron algunos de los nombres propios.
El Numancia suma un inicio perfecto de liga con un seis de seis y con unas sensaciones inmejorables; sin duda, la mejor noticia posible. Los rojillos vencieron y convencieron ayer ante el Atlético Madrid C por 2-0 en un duelo en el que dominaron muchas fases, demostrando que son un conjunto con numerosas variantes.
El inicio fue muy parecido al de hace siete días. Un combinado numantino presionando alto e intenso que no escatimaba en esfuerzos, asfixiando a un rival que tenía muchas complicaciones para pasar del centro del campo. Mientras, el Numancia se centraba en recuperar, correr a los espacios y abrir el campo. Las subidas de los extremos y de ambos laterales, tanto Marcos Fernández como Rafa Roldan hicieron muy buen duelo, fueron claves para atacar la defensa colchonera.
Ese planteamiento permitió a los locales gozar de varias ocasiones para haber abierto el marcador en los primeros cinco minutos. No obstante, el tanto no tardaría en llegar. Amin, muy luchador e incisivo durante todo el choque, puso un centro al corazón del área que cabeceó al fondo de las mallas un Jony que se está viendo beneficiado por el enorme caudal ofensivo que produce el conjunto soriano.
Tras el gol, el equipo bajaría en revoluciones y la escuadra madrileña subiría enteros, disponiendo de más posesión y acercándose con más asiduidad a la meta de un Iván Martínez que se mostró muy seguro. Durante esos compases, me gustaría destacar el papel de un Moustapha que vuelve a ser un coche escoba que recoge todos los balones que pasan a su alrededor. Después de ese tramo, los sorianos se volvieron a hacer con el dominio del esférico. Pese a que no dispusieron de oportunidades tan claras como en el arranque, cargaron el área con varios centros. En ese aspecto, quiero poner en valor el pie que tiene Rafa Roldán. El primer día ya dio una asistencia y creo que puede ser un arma que puede explotar Lolo Escobar muy bien.
Al paso por vestuarios, los visitantes salieron bien, pero el cuadro local pronto volvería a tener el dominio, alternando un juego directo que saben explotar a la perfección Jony y Amin con otro más combinativo en el que entran otros futbolistas de calidad como César Moreno. En esta segunda mitad, también pudimos comprobar que el Numancia tiene trabajados varios sistemas de juego y que el míster no tiene problemas en variar el modelo en función del momento que atraviesa el partido.
De esa forma, se llegó a un final del choque en el que los madrileños apenas acecharon la meta de un Iván Martínez que vivió muy tranquilo. Sin embargo, todavía quedaba el broche final. Aprovechando que el tercer combinado del Atlético de Madrid subió con todos sus jugadores a intentar rematar una falta lateral, Iker León, que apenas llevaba cinco minutos en el campo, se recorrió todo el terreno de juego para hacer a puerta vacía el 2-0, demostrando su olfato goleador y poniendo en pie a todos los espectadores de Los Pajaritos.
Así, se terminó un encuentro que volvió a poner de manifiesto que este Numancia está muy trabajado, aunque todavía puede mejorar. Seguir por este camino es clave para seguir sumando victorias en un grupo que va a ser muy complicado. Pese a esa dificultad, los de Lolo Escobar están dando motivos para ilusionar a la afición.
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