El I Barómetro de la Accesibilidad de la Fundación Mutua de Propietarios revela que el 96 % de los edificios de Castilla y León presenta barreras arquitectónicas. Esta falta de accesibilidad obligaría a un tercio de los ciudadanos a cambiar de residencia si tuvieran problemas de movilidad.
El I Barómetro de la Accesibilidad revela que las dificultades de movilidad en el entorno urbano y residencial condicionan de manera determinante el lugar de residencia en la comunidad. El estudio, elaborado por la Fundación Mutua de Propietarios, señala que la falta de autonomía personal empuja a numerosos ciudadanos a plantearse un traslado forzoso ante la presencia de barreras arquitectónicas.
La falta de accesibilidad en los entornos urbanos y residenciales de Castilla y León representa un obstáculo insalvable para miles de ciudadanos. Según el informe, el 29% de las personas con movilidad reducida en la comunidad se plantea cambiar de barrio ante las severas dificultades que encuentran para llevar una vida independiente en su día a día.
Esta problemática afecta de manera directa a un colectivo muy numeroso en la región. En España residen más de 113.500 castellano y leoneses con movilidad reducida, para quienes un simple escalón o la ausencia de rampas adecuadas puede suponer la pérdida de su independencia y la obligación de buscar un nuevo hogar donde desenvolverse con mayor autonomía.
La inquietud por las barreras arquitectónicas no se limita únicamente a quienes ya sufren estas limitaciones físicas. Un 13% de los castellano y leoneses considera que tendría que cambiar de municipio si tuviera que desplazarse en silla de ruedas, mientras que un 20 % cree que se vería obligado a mudarse de barrio por este mismo motivo.
El informe detalla que las dificultades se incrementan notablemente al aproximarse al hogar. De hecho, el 21% de los encuestados en la comunidad afirma que debería cambiar de edificio si tuviera que utilizar una silla de ruedas. La antigüedad del parque inmobiliario juega un papel determinante en esta percepción de los ciudadanos:
La directora de la Fundación Mutua de Propietarios, Cristina Pallàs, ha señalado que "que una persona con movilidad reducida pueda seguir viviendo en su municipio no debería depender de las barreras arquitectónicas de su barrio". Por ello, ha reclamado avanzar hacia "entornos concebidos para todas las personas" donde la accesibilidad sea una garantía de plena autonomía.
La adaptación de las zonas comunes de los edificios residenciales se enfrenta a importantes trabas de carácter económico y social. Según los datos del barómetro, el 74% de las comunidades de propietarios de Castilla y León no ha realizado ninguna mejora en materia de accesibilidad, y el 53% ni siquiera prevé acometerlas en los próximos años.
Los principales motivos que frenan estas reformas necesarias en las comunidades de vecinos son:
La situación empeora al analizar el interior de las viviendas. El 37% de los castellano y leoneses manifiesta que tendría que renunciar a su domicilio actual si sufriera problemas de movilidad. Además, el 84% de los ciudadanos reconoce que adaptar su propio hogar a las nuevas necesidades físicas resultaría complicado desde el punto de vista económico.
Ante este escenario, Pallàs ha recordado que eliminar las barreras arquitectónicas es "un ejercicio de previsión" ante el progresivo envejecimiento de la población, por lo que urge actuar desde hoy para lograr municipios que permitan envejecer con la máxima calidad de vida.
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