Volver Noticias de Soria - SoriaNoticias.com
El mapa de los atropellos de Soria, ¿quién tiene preferencia si hay adoquín?

El mapa de los atropellos de Soria, ¿quién tiene preferencia si hay adoquín?

Actualizado 09/04/2026 08:14

La ciudad de Soria ha hecho de la movilidad peatonal una seña de identidad. Su centro urbano, cada vez más pacificado, responde a un modelo de ciudad amable, pensada para caminar. Sin embargo, esa transformación no ha eliminado los atropellos, sino que ha desplazado su mapa. Los datos de la Policía Local revelan una paradoja: los accidentes no se concentran en las zonas peatonales, sino en las grandes vías de paso y sus entornos, donde la lógica del tráfico sigue imponiéndose.

Soria capital ha hecho del peatón el centro de su modelo urbano, pero los atropellos no desaparecen, sino que se concentran en las arterias donde el tráfico mantiene su inercia y en las calles aledañas a estos. Allí, en la antigua travesía —avenida de Valladolid, San Benito y su entorno— se concentra buena parte de un problema discreto en cifras, pero revelador en su distribución.

La estadística es contenida. En 2025 se registraron diez atropellos en distintos puntos de la ciudad. Las calles en las que se produjeron —García Solier, Sagunto, Doctor Fleming, avenida de Valladolid, San Benito, Camino Royales o López Yanguas— dibujan un patrón que se repite: no es el corazón peatonal el que concentra el riesgo. En lo que va de 2026, con tres nuevos casos en zonas como Jurados de Cuadrilla, San Hipólito o Gaya Nuño, la tendencia se mantiene.

Soria ha reducido la velocidad y la presencia del vehículo en amplias áreas del casco urbano, pero no ha eliminado los puntos de fricción. Estos aparecen, sobre todo, en las travesías y en las vías que canalizan el tráfico hacia o desde ellas.

A tenor de las localizaciones de los atropellos, las zonas pacificadas (reconocibles en su mayoría por estar adoquinadas, amén de las señales que limitan la velocidad) representan un cambio sustancial en la forma de entender la calle. En ellas, el peatón tiene prioridad. El vehículo, limitado a velocidades de 20 o 30 kilómetros por hora, queda relegado a un papel secundario.

Es un modelo que reduce la gravedad de los accidentes, aunque no los elimina. Uno de los atropellos de 2025 se produjo, precisamente, en la calle Sagunto, un entorno de este tipo con la salida de un colegio en ella, lo que evidencia que el diseño urbano, por sí solo, no basta. El peatón también tiene que poner de su parte.

Caminar en Soria

El factor humano se presenta, pues, como un elemento decisivo para reducir la siniestralidad. El último informe de la Dirección General de Tráfico (DGT) describe un escenario fácilmente observable también en una ciudad como Soria. Caminar es aquí una práctica habitual para la inmensa mayoría de la población, pero esa normalidad convive con conductas de riesgo cada vez más extendidas. El uso del teléfono móvil mientras se camina —y, en muchos casos, mientras se cruza— introduce una distracción que los propios peatones reconocen, aunque no siempre corrigen.

El estudio de la DGT revela una contradicción evidente. Existe una alta conciencia del peligro, pero también una tendencia a asumirlo. Cruzar en rojo, hacerlo fuera de los pasos habilitados o invadir la calzada antes de tiempo forman parte de hábitos normalizados en la capital del Duero. La percepción de control, especialmente entre los más jóvenes, reforzada por la familiaridad con el entorno urbano, actúa como falsa garantía de seguridad.

En Soria, esta realidad adquiere, además, otro matiz al observar el perfil de las víctimas. La mayoría de los atropellos registrados afectan en su mayoría a personas de más de 50 años. Algunos casos recientes lo ilustran con claridad: un hombre de 75 años atropellado en marzo de 2026 en la avenida de Gaya Nuño, otro de 55 años en octubre y un tercero de 70 el pasado mes de septiembre, por ejemplo. Frente a ese patrón, las excepciones son puntuales, como la del joven de 26 años atropellado en enero de este año.

La estructura demográfica de la ciudad ayuda a entender esta realidad. En una población envejecida, donde caminar forma parte de la rutina diaria, las personas mayores no solo están más presentes en el espacio público, sino que, además, presentan una menor capacidad de reacción. Esa combinación las convierte en el grupo más expuesto, especialmente en aquellos puntos donde el tráfico mantiene mayor intensidad y donde la convivencia entre peatón y vehículo sigue siendo más compleja.

¿Pero quién tiene la culpa?

A falta de cifras oficiales que resuelvan de quién es la culpa en caso de atropello, el informe de la Dirección General de Tráfico advierte de que la mayoría de los peatones tiende a atribuir la responsabilidad al conductor, lo que desplaza el foco y dificulta una visión compartida del problema. El 71% de los encuestados por la DGT culpa al conductor. Sin embargo,la propia DGT evidencia en su informe que las conductas imprudentes están ampliamente extendidas.

En definitiva, no basta con pacificar el espacio, es necesario intervenir también en los comportamientos. Porque incluso en una ciudad diseñada para caminar, el peligro sigue cruzando la calle.

Peatones distraídos: conscientes del riesgo, pero incumpliendo las normas

El uso del móvil y la impaciencia disparan las conductas peligrosas en los pasos de peatones, advierte la DGT, que alerta sobre el incremento generalizado de atropellos.

Su estudio, realizado en 2025, incluye 1.609 encuestas que arrojan algunas conclusiones, entre ellas, la de que la distracción digital se normaliza y una de cada tres personas cruza mirando el móvil. Es, precisamente, esta realidad la que ha protagonizado su última campaña. Aquí reproducimos algunas de las conclusiones de su encuesta.

Saben que es peligroso, pero lo hacen

  • El 33% usa móvil habitualmente al caminar.
  • El 19% lo usa cruzando con semáforo.
  • El 16% sin semáforo.
  • El 86% reconoce que reduce la atención.

Las normas se incumplen de forma generalizada

  • El 44% cruza fuera del paso de cebra.
  • El 40% cruza en rojo.
  • El 34% invade la calzada sin semáforo.
  • El 51% actúa mal en verde intermitente.

¿Quiénes asumen más riesgos?

  • Jóvenes (25–34): más uso del móvil, más infracciones.
  • Hombres: más conductas de riesgo.
  • Usuarios intensivos de móvil/auriculares: mayor exposición.

La impaciencia manda

  • El 26%: “el semáforo tarda demasiado”.
  • El 20%: “conozco la zona”.
  • El 56% lo justifica en algún caso.

Qué reclaman los peatones

  • El 61,7% educación vial.
  • El 50,8% mejor iluminación.
  • El 50% evitar móvil/auriculares.
  • El 38,8% que los coches se detengan siempre.

Apoyo a medidas más duras

  • El 64% apoya sancionar uso del móvil.
  • Un 70% apoya campañas informativas.

El entorno tampoco ayuda

  • El 51% cree que los pasos de cebra no son suficientemente visibles.
  • El 90% pide zonas de despeje (zonas de carga y descarga en áreas urbanas).
  • El 38% quiere más pasos peatonales.

Únete al universo Soria Noticias Descárgate nuestra APP, entra en nuestro canal de WhatsApp o síguenos en redes.