La entidad deportiva despide a veintiséis jóvenes baloncestistas tras más de una década de formación ininterrumpida. Simultáneamente, los conjuntos masculinos inician su andadura en la fase final autonómica con un balance de una victoria y una derrota a domicilio.
El polideportivo soriano se vestía de gala para rendir un sentido homenaje el viernes a una de las quintas más prolíficas y perseverantes de la entidad. La generación del 2008, compuesta por veintiséis jóvenes que en muchos casos se enfundaron la elástica negra con apenas ocho años, recibía el calor de la grada durante el descanso del encuentro de Primera Nacional Masculina que enfrentaba a los locales contra el UPSA.
Se trata de un grupo humano que ha completado todo el ciclo formativo, desde la escuela hasta la categoría júnior, superando obstáculos mayúsculos a lo largo de más de una década. Desde el club han querido significar especialmente el compromiso de estos deportistas, toda vez que tuvieron que hacer frente a las restricciones de la pandemia, llegando a competir con mascarillas sin perder la ilusión por el baloncesto.
En un acto sencillo pero cargado de simbolismo, la entidad agradecía su dedicación a jugadores como Adrià Isern, Alejandro Crespo, Erika Hernández o Lorena Soria, entre una larga lista de nombres que ya forman parte de la historia del club. Una despedida que también tuvo un recuerdo especial para Asier y Rodrigo Alonso, así como para David Jiménez, ausentes por encontrarse actualmente en el extranjero, evidenciando que estas veintiséis historias que empezaron en la cantera soriana se abren ahora al mundo.
En el plano puramente deportivo, el fin de semana dejaba un balance agridulce pero esperanzador para los conjuntos de Segunda División Masculina inmersos en la ansiada fase final del mes de mayo. El CSB CAD Codesian lograba una contundente victoria por 76 a 45 frente al CB Palencia en el primer envite de esta segunda fase. Tras una primera mitad marcada por las imprecisiones y la falta de agresividad ofensiva que mantenía el luminoso igualado, el cuadro soriano transformaba su juego tras el paso por vestuarios.
Una mejora sustancial en la retaguardia permitía a los locales correr la pista y encadenar transiciones rápidas. Así las cosas, el equipo se mostraba mucho más organizado y con mayor garra, decantando la balanza a su favor de manera definitiva y sumando el primer triunfo en esta liguilla a tres partidos.
Por su parte, el CSB Junior Negro Caja Rural de Soria no corría la misma suerte en su visita a la cancha del Juventud Imesa, cayendo por 77 a 63 ante el líder invicto de la fase regular. Pese a la derrota, los sorianos demostraban tener bien asimilado el plan de partido, llegando al descanso con una mínima ventaja de 31 a 32 gracias a una defensa férrea y al acierto desde el perímetro.
Sin embargo, el buen baloncesto desplegado por los visitantes durante la segunda mitad no lograba reflejarse en el marcador final, habida cuenta de una notable disparidad en el criterio sancionador. La diferencia de faltas señaladas, con 37 para los sorianos frente a 21 de los locales, se traducía en cuarenta y seis tiros libres para el cuadro anfitrión por apenas diecinueve de los visitantes, un factor que a la postre resultaba determinante para un resultado que no hacía justicia a los méritos exhibidos sobre el parqué.
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