La alerta por peligro de incendios publicada hoy por la Junta de Castilla y León obliga a suspender los fuegos artificiales aéreos previstos para las fiestas de Almazán. La decisión se suma a la suspensión de la traca por el riesgo de nuevos derrumbes en el Palacio de los Hurtado de Mendoza y obliga al Ayuntamiento a buscar un recorrido y un emplazamiento alternativos para la Bajada de Jesús.
La Bajada de Jesús, uno de los momentos centrales de las fiestas de Almazán, tendrá este año que reinventarse. A la amenaza de nuevos derrumbes en el Palacio de los Hurtado de Mendoza, que obliga a suspender la traca en la Plaza Mayor, se suma ahora una circunstancia sobrevenida que afecta directamente a otro de los elementos más reconocibles de la procesión. La alerta por peligro de incendios decretada hoy por la Junta de Castilla y León impedirá utilizar material pirotécnico aéreo durante los días grandes de las fiestas.
Almazán se queda, al menos inicialmente, sin buena parte del espectáculo de fuego en la Plaza Mayor que durante años ha acompañado la Bajada del Nazareno. La traca del domingo ya había sido descartada por razones de seguridad ante el estado del Palacio de los Hurtado de Mendoza tras el colapso de buena parte de su fachada norte.
La pirotecnia forma parte de la escenografía de una celebración profundamente arraigada en Almazán y convierte cada Bajada en un espectáculo que trasciende el propio carácter religioso de la procesión. El fuego, el ruido y la sucesión de estampidos han acompañado durante años el descenso del Nazareno por las calles de la villa y forman parte de la memoria colectiva de varias generaciones de vecinos.
Este año, sin embargo, las circunstancias obligan a buscar una fórmula diferente en un emplazamiento alternativo, según confirma a Soria Noticias el alcalde de la villa, Jesús Cedazo.
El Ayuntamiento ha tenido constancia esta mañana de la alerta comunicada por la Junta y de las prohibiciones que lleva aparejadas. Entre ellas figura expresamente la utilización de material pirotécnico y la suspensión de las autorizaciones concedidas previamente para lanzar cohetes o cualquier otro artefacto que contenga fuego.
La decisión llega cuando el Consistorio ya llevaba horas trabajando en una solución para otro problema extraordinario.
La Junta de Seguridad celebrada ayer durante varias horas analizó las consecuencias que tiene para las fiestas el estado del Palacio de los Hurtado de Mendoza, después del derrumbe de una parte del edificio y ante la posibilidad de que puedan producirse nuevos desprendimientos.
La traca, que se desarrolla a ras de suelo, fue considerada incompatible con la situación actual del inmueble. La intensidad acústica y las vibraciones generadas por el espectáculo podrían afectar a una estructura que presenta una situación de riesgo, por lo que su suspensión se ha adoptado como medida preventiva ya que el Palacio se encuentra en uno de los puntos esenciales de la Bajada: la Plaza Mayor, por donde discurre la procesión.
El problema no se limita, por tanto, a trasladar un espectáculo pirotécnico. Obliga a replantear el propio itinerario de uno de los actos más importantes de las fiestas, según ha declarado Cedazo a este periódico.
El Ayuntamiento trabaja ahora con Pirotecnia Tamarit, "con amplia experiencia", en palabras de Cedazo, para encontrar un emplazamiento alternativo y diseñar un nuevo recorrido que permita mantener la celebración dentro de las condiciones de seguridad exigidas. Los cambios deberán quedar definidos mañana para poder tramitar los permisos necesarios.
La alerta de la Junta no deja margen para improvisaciones. Castilla y León afrontará desde este jueves y hasta el domingo un episodio meteorológico adverso por la entrada de una masa de aire tropical continental de origen norteafricano, con temperaturas de entre 35 y 37 grados, humedades relativas por debajo del 15% en buena parte del territorio y fuertes rachas de viento. El sábado, además, las rachas podrían superar los 50 kilómetros por hora, en un contexto en el que la previsión contempla también tormentas.
Son precisamente estas condiciones las que han llevado a la Administración autonómica a extremar las medidas de prevención. Durante cuatro días queda prohibido encender fuego en espacios abiertos, utilizar barbacoas y emplear material pirotécnico, además de determinadas máquinas capaces de generar chispas o deflagraciones en el monte y su entorno.
Las fiestas de Almazán comienzan hoy con el pregón. Pero el verdadero reto para el Ayuntamiento se concentrará en las próximas horas: encontrar la alternativa que permita que el domingo Almazán pueda volver a vivir su Bajada de Jesús con la mayor normalidad posible, aunque necesariamente sea una Bajada diferente.
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