La Junta de Castilla y León ha promovido este jueves una ronda de reuniones en la planta de Huf en El Burgo de Osma para tratar de desbloquear el conflicto laboral entre empresa y trabajadores. La Administración autonómica ha constatado la existencia de posturas alejadas: mientras la dirección plantea medidas para mejorar la competitividad y atraer nuevos proyectos, la plantilla reclama garantías concretas sobre la carga de trabajo y el futuro industrial de la factoría.
La Junta de Castilla y León ha mantenido este jueves una doble ronda de reuniones en Huf España—primero con la Dirección de la empresa y después con la representación de los trabajadores— con el objetivo de acercar posturas en un momento decisivo para el futuro industrial de la factoría.
El encuentro ha contado con la participación del viceconsejero de Economía y Competitividad, Carlos Martín Tobalina, la delegada territorial de la Junta en Soria, Yolanda de Gregorio, y el alcalde burgense, Antonio Pardo. La cita se ha desarrollado en las propias instalaciones de la planta, en un intento de visualizar la implicación institucional en la continuidad de la actividad.
En la primera reunión, mantenida con responsables de la empresa, la Dirección ha trasladado la necesidad de adoptar medidas que refuercen la competitividad de la planta soriana. Según su planteamiento, estas actuaciones resultarían imprescindibles para optar a nuevos proyectos industriales dentro del grupo, en un contexto europeo marcado por el exceso de capacidad en el sector de la automoción.
Posteriormente, la delegación institucional ha escuchado a los representantes de los trabajadores, que han exresado su preocupación por las condiciones que se plantean en la negociación.
La plantilla, que actualmente ronda los 380 empleados tras varios despidos y finalizaciones de contrato, teme que los sacrificios exigidos no vengan acompañados de garantías suficientes sobre la carga de trabajo futura.
El principal punto de fricción se sitúa, por tanto, en la distancia entre ambas posiciones. Mientras la empresa insiste en que es necesario mejorar la competitividad para asegurar inversiones, los trabajadores reclaman visibilidad y compromisos concretos que avalen el futuro industrial de la factoría antes de asumir nuevos esfuerzos.
Desde la Junta se ha intentado ejercer de mediador ofreciendo un marco de apoyo público. El Ejecutivo autonómico ha trasladado a la empresa su disposición a activar ayudas vinculadas a proyectos industriales, inversiones y formación, con el objetivo de reforzar la viabilidad de la planta. No obstante, ha subrayado que cualquier avance dependerá necesariamente de un acuerdo entre empresa y trabajadores.
El análisis de la Administración autonómica apunta a que la planta de El Burgo de Osma mantiene potencial y ha sido históricamente competitiva, aunque se ve condicionada por un contexto europeo complejo en la automoción, donde la sobrecapacidad obliga a los grandes grupos a decidir con cautela la asignación de nuevos proyectos.
Tras las reuniones no se han producido avances concretos, pero sí un compromiso de continuidad en el diálogo. La Junta ha emplazado a ambas partes a realizar un esfuerzo negociador que permita consolidar la actividad y ampliar las perspectivas de futuro de la factoría, en un territorio especialmente sensible a cualquier proceso de deslocalización industrial.
En la actualización de estas líneas, CCOO remitía las declaraciones de Miguel Ángel Brezmes, secretario general de la Federación de Industria de CCOO en Castilla y León, quien admitía que la Junta "ha ofrecido todas las líneas de ayuda que tiene disponibles" para intentar reconducir la situación de la planta, si bien ha recalcado que la compañía busca recortes sin ofrecer contrapartidas para la plantilla. "Quieren reducir los costes salariales sin ningún compromiso de garantizar nuevos proyectos y, en definitiva, el volumen del empleo actual".
A esta falta de garantías se ha sumado una preocupante deslocalización de la carga de trabajo, ya que según ha indicado la firma "ha destinado a una planta del grupo en Portugal tres proyectos que estaban ya adjudicados a la planta del Burgo de Osma".
También ha manifestado el dirigente sindical que la empresa "ha despedido a 29 trabajadores" este último mes. Además de estas extinciones de contrato, la dirección "ha anunciado que va a proceder a solicitar un ERTE", lo que ha incrementado la incertidumbre entre la plantilla restante.
"Por nuestra parte, exigimos a la empresa claridad para despejar el futuro de la factoría", ha aseverado Brezmes, quien ha remarcado la postura de su sindicato: "En ningún caso se nos pasa por la cabeza negociar nada absolutamente sin antes tener garantizado el empleo y el futuro", ha concluido.
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